Últimamente me siento bastante identificado con el doctor Greene de Urgencias , aparte de porque es un pringado, un amargado de la vida que, quieras que no, tiene su punto simpático; porque me demuestra algo que supongo que es obvio; decir que me ha afectado el maremoto, el drama humano que ha truncado la vida de miles de personas, tanto si las ha matado como no, sería bastante cínico por mi parte.
Puedo llenarme de ira al ver que al gobierno indonesio le importa más acabar con la guerrilla que asistir a las miles de personas que están aisladas sin provisión alguna. Puede resultarme también impresentable el show de Bush Jr. presentándose como el gran salvador de los pobres asiáticos dejados de la mano de dios... pero sé que nunca comprenderé la magnitud de ese horror, porque uno está acostumbrado a no poder contar con los dedos de la mano las muertes que se anuncian en cada telediario, pero pocos de nosotros, seguramente ninguno, ha visto morir ahogada, o desangrada, a una persona.
Un poco lo que le pasaba al Doctor Greene, que lidiaba a diario con toda la escoria habida y por haber; pero que no fue consciente de lo jodidamente cruel que acaba siendo la vida hasta que él mismo fue víctima, y no un simple e impasible testigo. Hasta entonces, todo se reduce a un sentido de culpabilidad, que se revela momentáneo, porque en 6 meses no mucha gente seguirá teniendo en mente esta tragedia, o cualquier otra.
Así que qué queréis que os diga; que todo es muy horrible, trágico, dantesco... pero más nos vale volver al plan Ibarretxe y a rajar de Bush, que es lo que se nos da bien. Y es que ser demagogo es tan fácil como peligroso cuando se entra en terrenos sensibles, cómo éste. Me repatea que el famosillo de turno done no sé cuantos dólares -quizás el 0,5% de sus beneficios del año- porque se lo ha recomendado su asesor de imagen.
Os recomiendo que veáis Hoy Empieza Todo. Quien no salga de mala hostia de ver esa película, de sentir todo lo que muestra esa película casi como si fuera propio, no tiene sentimientos. Para que luego digan que el cine es refugio de puretas amargados, o una evasión para gilipollas. Aunque sean pocas las películas que llegan a ello, lo cierto es que hay sucesiones de fotogramas que desprenden mucho más amor a la vida que la mayor parte de esta sociedad asquerosa y clónica. Y no lo digo de forma gratuita. Vivimos en un país de gilipollas perdidos, señores.
Un saludo a todos
Escuchando: Nick Drake - Which Will
Puedo llenarme de ira al ver que al gobierno indonesio le importa más acabar con la guerrilla que asistir a las miles de personas que están aisladas sin provisión alguna. Puede resultarme también impresentable el show de Bush Jr. presentándose como el gran salvador de los pobres asiáticos dejados de la mano de dios... pero sé que nunca comprenderé la magnitud de ese horror, porque uno está acostumbrado a no poder contar con los dedos de la mano las muertes que se anuncian en cada telediario, pero pocos de nosotros, seguramente ninguno, ha visto morir ahogada, o desangrada, a una persona.
Un poco lo que le pasaba al Doctor Greene, que lidiaba a diario con toda la escoria habida y por haber; pero que no fue consciente de lo jodidamente cruel que acaba siendo la vida hasta que él mismo fue víctima, y no un simple e impasible testigo. Hasta entonces, todo se reduce a un sentido de culpabilidad, que se revela momentáneo, porque en 6 meses no mucha gente seguirá teniendo en mente esta tragedia, o cualquier otra.
Así que qué queréis que os diga; que todo es muy horrible, trágico, dantesco... pero más nos vale volver al plan Ibarretxe y a rajar de Bush, que es lo que se nos da bien. Y es que ser demagogo es tan fácil como peligroso cuando se entra en terrenos sensibles, cómo éste. Me repatea que el famosillo de turno done no sé cuantos dólares -quizás el 0,5% de sus beneficios del año- porque se lo ha recomendado su asesor de imagen.
Os recomiendo que veáis Hoy Empieza Todo. Quien no salga de mala hostia de ver esa película, de sentir todo lo que muestra esa película casi como si fuera propio, no tiene sentimientos. Para que luego digan que el cine es refugio de puretas amargados, o una evasión para gilipollas. Aunque sean pocas las películas que llegan a ello, lo cierto es que hay sucesiones de fotogramas que desprenden mucho más amor a la vida que la mayor parte de esta sociedad asquerosa y clónica. Y no lo digo de forma gratuita. Vivimos en un país de gilipollas perdidos, señores.
Un saludo a todos
Escuchando: Nick Drake - Which Will
Comentarios
Un saludo a todos.
Respecto a la demagogia, claro que es más fácil implicarse emocionalmente con un crío palestino tiroteado (como los que se han cargado esta misma mañana en Gaza) que con los tailandeses ahogados en el maremoto. Y eso viene, en cierta forma, de que en el caso de los palestinos tenemos a quien odiar, a quien culpar por ello. Pero por eso el cabreo es más hacia los políticos que hacia el drama humano que producen. Cuando se trata de criticar a Bush, todo es muy fácil, pero cuando se trata de implicarse en futuro palestino, la cosa se deja por imposible, o se espera a que EEUU, israel, o la propia palestina cambie de gobernantes.
Un poco como cuando nosotros queremos que cambie algo en nuestra vida, pero nos limitamos a esperar que ocurra. Y así no se hace gran cosa.
Espero que esta ida de olla haya respondido en algo lo anterior.
Un saludo.
Escuchando: Can - Oh Yeah